Descripción
Bajada de Añelo es un área operada por Shell en asociación con YPF, ubicada en el corazón de Vaca Muerta, a 20km de la localidad de Añelo, Neuquén. El área abarca una superficie de 200 km2 y se encuentra en la “ventana de transición” entre el petróleo volátil y el gas húmedo. El objetivo central es la explotación de hidrocarburos no convencionales mediante fractura hidráulica. A mediano plazo, el proyecto busca diversificar la producción de Shell en Vaca Muerta, históricamente concentrada en petróleo, hacia el gas; y consolidar su posición como uno de los principales operadores de la cuenca neuquina. En la actualidad, el área cuenta con 15 pozos activos, a los que se sumarán siete más este año y cuatro más para 2027, mismo año que se espera que el sistema llegue al 100% de su capacidad.
Fuente consultada
Identificación
- Yacimiento
- Bajada del Añelo
- Consorcio
- Shell Argentina SA 50%, YPF SA 50%
- Tipo
- Onshore
- Subsector
- No Convencional
- Estado
- Explotación
Origen del capital
- Origen capital (país)
- Reino Unido
- Estatal o privado
- Privado
- Extranjero
Pueblos Indígenas afectados
- Pueblo Indígena
- Mapuche
- Referencia
- Mapuche
Regulación provincial
El marco hidrocarburífero de Neuquén establece que los yacimientos de hidrocarburos pertenecen al patrimonio provincial y que el Poder Ejecutivo tiene facultades sobre el otorgamiento de permisos y concesiones. La Ley Provincial 2453/04 regula la exploración, explotación, transporte e industrialización de hidrocarburos, estableciendo los principales regímenes de permisos y concesiones, sus plazos, obligaciones de inversión, cánones y una regalía general del 12% sobre la producción en boca de pozo, reducible en determinados casos. La aplicación de este régimen corresponde a la autoridad provincial competente en materia energética. El Decreto 2183/2021 reafirma estas competencias y establece al Ministerio de Energía y Recursos Naturales como autoridad de aplicación y fiscalización de la actividad.
En materia de emisiones atmosféricas, la Ley 2175/96 establece límites para las emisiones de gases de la actividad hidrocarburífera, obligaciones de declaración y un régimen de tasas y sanciones por contaminación. El Decreto 29/2001 reglamenta esta ley y establece requisitos técnicos de medición y registro de los gases emitidos, así como excepciones específicas y transitorias al venteo cuando existan razones técnicas o económicas debidamente justificadas. Los operadores deben contar con sistemas de medición y conservar los registros a disposición de la autoridad de aplicación.
Para la explotación de reservorios no convencionales, el Decreto 1483/2012, incorporado a la reglamentación de la Ley Ambiental 1875, establece requisitos específicos para prevenir y mitigar impactos ambientales asociados a la estimulación hidráulica. Exige una licencia ambiental previa y documentación sobre el uso y tratamiento de los fluidos de estimulación y del agua de retorno (flowback). Asimismo, restringe el uso de aguas subterráneas aptas para consumo o riego, prohíbe el vertido o almacenamiento a cielo abierto del flowback, exige su tratamiento y establece medidas para reducir impactos sobre el suelo, el agua, el ruido y el uso del territorio. Los operadores también deben realizar controles fisicoquímicos del agua de retorno y presentar periódicamente su planificación de perforaciones.
Financiamiento
Citibank constituye el principal acreedor financiero de la compañía, concentrando prácticamente la totalidad de la deuda bancaria. Por su parte, Naldo Lombardi S.A. y Banco Galicia presentan una participación marginal en el financiamiento bancario.
Fuente consultada
Disponibilidad de los estudios de impacto ambiental
Si, se encuentra disponible.
Fuente consultada
Riesgos socio-ambientales
La explotación no convencional de hidrocarburos en Vaca Muerta mediante fractura hidráulica (fracking) presenta diversos riesgos socioambientales asociados al elevado consumo de agua, la integridad de los pozos, la gestión de residuos y sustancias químicas y la transformación del territorio. Entre los principales impactos potenciales se encuentran la presión sobre los recursos hídricos y el riesgo de contaminación de aguas superficiales y subterráneas por derrames, fallas en la integridad de los pozos o una gestión inadecuada del *flowback* y del agua de producción. La actividad también genera grandes volúmenes de lodos y recortes de perforación que requieren tratamiento y disposición adecuados. A ello se suman emisiones atmosféricas y de gases de efecto invernadero, remoción de vegetación, compactación y erosión de suelos y una creciente ocupación territorial asociada a pozos, caminos, ductos e infraestructura de apoyo. Asimismo, la inyección de fluidos y la disposición de aguas residuales pueden contribuir a la ocurrencia de sismicidad inducida, fenómeno que ha adquirido particular relevancia en localidades como Sauzal Bonito.
En el plano social, la expansión de Vaca Muerta ha generado tensiones vinculadas con el uso y ocupación del territorio, particularmente en áreas donde existen comunidades mapuches y otros actores locales, en el marco de reclamos por la realización de procesos de consulta previa, libre e informada. También se han señalado posibles efectos sobre la salud de las poblaciones expuestas a emisiones, sustancias químicas y contaminación ambiental, aunque la falta de estudios epidemiológicos sistemáticos limita la posibilidad de establecer relaciones causales y dimensionar estos impactos con precisión. El rápido crecimiento de la actividad hidrocarburífera ha ejercido, además, presión sobre las economías y los servicios locales: en localidades como Añelo se registran aumentos del costo de vida, déficit habitacional y sobrecarga de los sistemas de salud, educación, agua y saneamiento, junto con un fuerte incremento del tránsito pesado y el consecuente deterioro de rutas e infraestructura. Estos procesos pueden profundizar las desigualdades entre trabajadores vinculados al sector y el resto de la población local y generar nuevas situaciones de conflictividad territorial y social.
Fuente consultada
Litigios preexistentes
En mayo de 2019, Greenpeace junto a la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Neuquén, con el apoyo de la Confederación Mapuche de Neuquén, presentaron la denuncia penal con la evidencia que compromete a la empresa Shell en el escándalo del basurero tóxico e ilegal en Neuquén. La petrolera es responsable de verter residuos peligrosos que ponen en riesgo la población de Añelo, el Río Neuquén y campos agrícolas.
Fuente consultada
Conflictos socioambientales
En marzo de 2028, con la intervención del gobierno neuquino, la compañía Shell llegó a un acuerdo económico con la comunidad mapuche de Campo Maripe para colocar un caño en su territorio y llevarlo hasta Loma Campana.
Durante 2020, la firma anglo-holandesa Shell decidió suspender sus actividades en el bloque Bajada de Añelo por la actividad sísmica que se había registrado en el sector. La suspensión fue de carácter preventivo ante sismos de magnitud 3.8 con profundidad de cuatro kilómetros, provocando temblores tanto del lado argentino como chileno.
En octubre de 2021, grupos de vecinos de Añelo contaron las rutas 7 y 17 como reclamo por acceso a agua potable y obras de infraestructura. Ante esto, compañías como Shell, tuvieron que parar buena parte de sus trabajos.
Ante los despidos de camioneros petroleros de la empresa proveedora de arena para el fracking NGR, el sindicato de camioneros de Río Negro, como los trabajadores despedidos decidieron permanecer en las puertas de varias empresas en agosto de 2025. 160 trabajadores pertenecientes a dicha empresa no cobraron los sueldos de junio, julio, ni aguinaldo; y luego fueron despedidos sin indemnización. Ante esto, el gremio denunció a Shell, Tecpetrol y Total como “responsables solidarios”, lo que los obliga a hacerse cargo de la deuda que mantiene NGR con los trabajadores despedidos. Ante esto, el 13 de agosto de 2025, los camioneros rionegrinos bloquearon el yacimiento Fortín de Piedra, de Tecpetrol; mientras que los neuquinos protestaron en Añelo, paralizando el ingreso de vehículos pesados a sitios operados por Shell y Total.